Soluciones
Restoman para hamburgueserías
Cada hamburguesa con su punto, sus extras y su combo bien elegidos, pedidos para llevar que entran pagos, y un mostrador que sabe quién ya llegó a retirar. Pensado para el pico de la noche.
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Qué necesita una hamburguesería
Una hamburguesa casi nunca se pide sola: lleva punto, agregados, papas y bebida. Y casi todo se vende en pocas horas, para llevar.
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Cómo encaja Restoman en el servicio
Las reglas de cada hamburguesa se cargan una vez, en la carta, y las respeta cada pedido. El resto pasa en el mostrador.
03
Qué suele fallar sin un sistema
En una noche cargada, los errores no vienen de la cocina sino de todo lo que pasa alrededor: el pedido mal tomado, lo que se terminó, el cliente que no sabe si ya está.
04
Cuándo conviene
Restoman encaja sobre todo donde la mayor parte de la venta es para llevar y se concentra en pocas horas.
Preguntas frecuentes
Con un grupo de opciones, por ejemplo «Combo», con cada variante como opción y lo que suma al precio. Si es obligatorio, el cliente tiene que elegir una para agregar la hamburguesa.
Sí. Cada opción tiene lo que suma al precio y hasta cuántas unidades se pueden pedir de ella, de 1 a 20.
Las agotás desde la cocina o desde Agotados, y quedan agotadas en todos los platos que las ofrecen. Si a un plato no le quedan opciones suficientes en un grupo obligatorio, la carta muestra que no se puede pedir.
Sí, entre los horarios de hoy en que el local está abierto, cada 15 minutos salvo que elijas otro intervalo. También puede pedir para lo antes posible.
Cuando tocás «Listo», su página del pedido lo muestra, y le llega una notificación si la activó o un email si lo dejó. Si te equivocaste, «Deshacer» lo frena antes de que salga el email.